Es para todos , cualquiera puede participar en las sesiones de musicoterapia sin importar su habilidad musical, ya que el fin no es aprender música, sino
aprender otras habilidades a través de la música.
Facilita y promueve la comunicación y las relaciones, contribuyendo a la adaptación del individuo a su medio.
Es un estímulo que enriquece el proceso sensorial, cognitivo (pensamiento, lenguaje, aprendizaje y memoria)
Enriquece los procesos motores.
Mejora la coodinación.
Fomenta la creatividad y la disposición al cambio.
Trabaja en la expresión.
Muy útil para practicar la organización.
En caso contrario, los sonidos desagradables producen un incremento en los niveles cerebrales de serotonina, hormona que se relaciona con los fenómenos de
agresividad y depresión.