El día a día de nuestros niños se va entre gente que anda de prisa, tensa y agobiada, todos siempre tienen algo que hacer y ellos solo esperan un poco de
tranquilidad y atención.
Ya desde muy pequeños nuestros hijos como si fueran gente adulta sufren de estrés, tensión y falta de concentración, ya que es lo que se siente en el ambiente en
el que crecen y se desarrollan, y lo peor es que los medios para desfogarlos los vuelven sedentarios, lentos, introvertidos o contrariamente inquietos y
agresivos.
Que esto no suceda más, tengamos niños serenos y en armonía con su entorno, recurramos al Yoga, una técnica que se ha practicado desde hace miles de años
y ha dado resultados sorprendentes.
Practicar yoga por los niños y de manera constante les deja grandes beneficios hoy, y que perduran para el resto de su vida futura, entre ellos están:
Ejercitan su respiración.
Estimula la circulación sanguínea
Sus músculos motores se desarrollan y adquieren mayor destreza.
Flexibilidad en las articulaciones.
Desarrolla la coordinación.
El yoga les ayuda a mejorar los hábitos posturales de la columna vertebral
Sus posturas son masajes para sus órganos internos, lo que provoca su mejor funcionamiento.
Invita al conocimiento del cuerpo y la perfección de los sentidos.
Introduce a los asistentes sin experiencia previa de una manera sencilla y divertida.
No induce a la competitividad, cada niño comienza según su propio nivel físico y habilidad; el niño va progresando a su propio ritmo.
Las posturas y ejercicios de yoga se adaptan a las necesidades de cada persona
Cura la torticolis.
Desaparecen los espasmos musculares.
Sus posturas ayudan a eliminar toxinas del cuerpo que causan tensiones.
Con el yoga, el corazón trabaja a un ritmo constante.
El sistema nervioso se fortalece.
Alivia el estrés en los niños.
Ayuda a equilibrar sus emociones.
Mejora la atención, concentración, memoria e imaginación.
Da confianza.
Trabaja la constancia y disciplina.
Los niños están de mejor humor.
Eleva su autoestima.
Son más comprensivos y concientes de su entorno, por lo que tienen una mayor y mejor interacción con los demás
El yoga es una disciplina muy útil para los niños con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), ya que desarrollan mayor concentración y
disciplina al realizar las posturas.