
Sabemos que comúnmente nos cuesta mucho trabajo convencer a nuestros hijos de participar en los quehaceres del hogar y mucho más nos cuesta hacerle entender que son parte de sus obligaciones, sin embargo la actitud con la que pidamos su cooperación puede hacer la diferencia.
- Razone con su hijo, hágale entender que como parte de la familia también tiene que participar.
- Se vale negociar, puede ser una sacudida de muebles, lavada de trastes o barrer a cambio de unos minutos más de televisión.
- Motívelo diciéndole que su ayuda es muy importante para que la casa se encuentre ordenada y limpia.
- Hágale ver las ventajas de que participe en los trabajos de la casa, el hecho de que coopere ayuda a que usted también termine más rápido y pueda dedicarle más tiempo.
Una vez que ha conseguido que su hijo le ayude en las tareas hogareñas, evite cometer errores como:
* Presionarlo, es mejor dejarle un tiempo razonable para que cumpla con lo que se la ha asignado.
* Si el niño esta ocupado en alguna otra actividad espere a que la termine o si cree que tardará mucho en finalizarla, dele cierto tiempo y luego cuando finalice con sus obligaciones en el hogar proseguirá con la actividad que dejo pendiente. De esta manera el niño verá que usted respeta sus intereses y no se rebelará contra su petición.
* No critique su esfuerzos, es preferible valorar sus intentos y su buena disposición, felicítelo.
* Deja que su hijo solucione solo las pequeñas dificultades que se le presenten a la hora de cumplir sus tareas en el hogar.
* Si quiere que sus hijos colaboren de la mejor manera en las tareas domésticas, no las utilice como una forma de castigo.
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