
Con su teoría del incremento, Stenberg (1986) cita que "no existe un solo tipo de inteligencia, y que además las personas más exitosas en la vida generalmente abordan el conjunto de los factores siguientes: Posibilidad de analizar, de ser creativos y de ejercer un criterio práctico".
Los niños deben acostumbrarse a ver los problemas desde distintos puntos de vista, y a comparar y observar otras culturas.
Uno no tiene una cantidad fija de inteligencia, por lo cual ésta es modificable, se aumenta o se disminuye; su origen es en parte heredada y en parte ambiental, se desarrolla a lo largo de la vida y con las influencias familiares, de amistades y vínculos que se van creando.
Es importante diferenciar y valorar la inteligencia analítica y no considerar hiperactivos o problemáticos a los niños que la poseen.
El sello que lleva una persona inteligente y exitosa es quien conoce y capitaliza sus fortalezas y debilidades, y las compensa; reconoce las cosas que puede hacer bien y las aprovecha.
Autor: Ana Azuela
Especialista en Identificación y Desarrollo de niños con Aptitudes Sobresalientes.
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